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“Los cambios estructurales requieren paciencia.”

Conversación con Alejandra Vargas Durango | Colombia


En esta tercera entrega de #ComunidadLeadingEducation conversamos con Alejandra Vargas Durango, colombiana, egresada de Leading Education. Actualmente se desempeña como Country Manager de Latimpacto, una organización que impulsa el despliegue de capital social, humano y financiero para iniciativas de impacto en América Latina. Además, es cofundadora de Podemos Ser, una iniciativa que visibiliza trayectorias de mujeres en política y promueve procesos de liderazgo y mentoría para jóvenes.


Alejandra es una mujer sonriente y bondadosa, que entiende que el liderazgo significa inspirar e implica conectar personas, conversaciones y posibilidades. Estos principios han guiado su trayectoria.


Alejandra, hoy trabaja como Country Manager de Latimpacto en Colombia, una red global enfocada en movilizar capital —financiero, humano e intelectual— para impulsar iniciativas de impacto social y ambiental en América Latina. Sin embargo, cuando habla de impacto, Alejandra rara vez empieza por cifras o indicadores. Empieza por las personas. Por las conversaciones que abren puertas. Por las conexiones que permiten que ideas, organizaciones y proyectos encuentren nuevos caminos.

“El principal impacto es ver cómo las personas se conectan porque son seres humanos.”

Durante la conversación, definió su rol de una manera muy sencilla: “soy un nodo.. Alguien que conecta organizaciones, sectores y personas que muchas veces trabajan por objetivos similares sin conocerse entre sí".


Romper las barreras invisibles


Desde Latimpacto, Alejandra acompaña organizaciones que trabajan en educación, empleabilidad, resiliencia climática, emprendimiento y desarrollo social. Parte de su trabajo consiste en facilitar conversaciones entre actores que suelen operar de manera fragmentada.


Fundaciones que solo hablan con fundaciones. Organizaciones educativas que conversan únicamente con el ecosistema educativo. Sectores que avanzan en paralelo aun cuando enfrentan desafíos comunes.


Para ella, uno de los grandes retos de América Latina consiste precisamente en romper esas barreras invisibles que dificultan la colaboración.

“Estamos muy acostumbrados a segmentarnos y a trabajar solamente con nuestro propio ecosistema.”

Por eso insiste tanto en la importancia de generar espacios más humanos y horizontales para encontrarse. Espacios donde las personas puedan compartir dudas, aprendizajes y necesidades sin la presión permanente de demostrar resultados o representar un rol institucional.


En medio de conversaciones sobre inversión de impacto, financiamiento o innovación social, Alejandra vuelve constantemente a una misma idea: la confianza sigue siendo el punto de partida para construir cambios colectivos.

“Las conexiones más importantes no ocurren solamente en los espacios formales.”

Historias que abren caminos


Esa mirada también atraviesa uno de sus proyectos más personales: Podemos Ser, una iniciativa que desde hace seis años visibiliza trayectorias de mujeres en política en Colombia.


El proyecto nació con una intención muy concreta: lograr que más niñas y jóvenes encuentren referentes cercanos de liderazgo femenino y puedan imaginarse ocupando espacios de decisión pública.


A través de alianzas con Secretarías de Educación en Colombia, organizaciones locales y procesos de mentoría, Podemos Ser ha llegado a distintos territorios del país compartiendo herramientas de autoconocimiento, liderazgo, proyecto de vida y relacionamiento.


Pero, más allá de los módulos o las metodologías, lo que más moviliza a Alejandra son las historias. Historias de mujeres que crecieron en la periferia, enfrentaron barreras estructurales o construyeron trayectorias políticas en contextos profundamente desiguales.

“Siempre va a haber algo que nos une como mujeres.”

Para ella, ahí aparece una de las claves más poderosas del impacto social: reconocer que las personas conectan desde experiencias humanas compartidas mucho antes que desde los títulos o los cargos.


La paciencia de transformar


Durante la conversación, Alejandra volvió varias veces sobre una palabra: paciencia.

Trabajar en educación y transformación social implica aceptar que los cambios más importantes toman tiempo. Las transformaciones profundas requieren articulaciones complejas, trabajo sostenido y capacidad para persistir incluso cuando los resultados todavía no son visibles.

“Los cambios estructurales requieren paciencia.”

Reflexionar sobre la virtud de la paciencia, es una de las lecciones que más recuerda de su paso por Leading Education.


Alejandra participó en el programa junto a jóvenes de distintos países de América Latina que compartían la misma convicción: la educación sigue siendo uno de los motores más importantes para construir sociedades más justas.


Más allá de las herramientas técnicas, recuerda especialmente la posibilidad de conversar desde la humanidad y no únicamente desde los roles profesionales.

“Más allá del cargo o la organización, lo importante era conectar desde lo humano.”

También recuerda algo que sigue guiando su trayectoria hasta hoy: no perder la curiosidad. Para ella, el liderazgo exige mantener la disposición para hacer preguntas, pedir ayuda, construir con otros y reconocer que nadie transforma nada en solitario.


Construir junto a otros

Al final de la conversación, cuando le preguntamos qué consejo le daría a alguien que hoy empieza su camino en educación o impacto social, su respuesta volvió nuevamente a las redes, la curiosidad y la colaboración.

“No pierdan el espíritu de curiosidad.”

También habló de algo que considera fundamental: aprender a construir colectivamente.

“Ningún trabajo en solitario va a ser igual de exitoso que cuando construimos junto a otros.”

Por eso insiste tanto en compartir contactos, abrir conversaciones, tender puentes y retribuir a las comunidades de las que uno hace parte.


Para Alejandra, las redes se sostienen con tiempo, generosidad y presencia. Y quizás esa sea una de las razones por las que su historia conecta tan bien con el espíritu de #ComunidadLeadingEducation: entender que el liderazgo también consiste en ayudar a que otros encuentren oportunidades para crecer y generar impacto.



Esta es una nueva entrega de #ComunidadLeadingEducation, una serie en la que visibilizamos las trayectorias de quienes han pasado por el programa y hoy lideran procesos de mejora educativa e impacto social en América Latina.

En las próximas semanas, más historias.

 
 
 

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